Sep... confirmado, no tengo ideas. Sin embargo, ayer visitaron la pagina unas 100 personas. Les dejo este relato, uno de mis favoritos... Fue originalmente posteado el 12 de enero. Dejen sus comentarios. Les escribo desde Rosario con 3 horas de sueño...
Sls.
Me pregunto: ¿cuándo será el día en que una chica linda como vos, una diosa de discoteca, entienda que un pibe normal como yo, no está interesado?
No me toques, no me bailes cerca, no tropieces conmigo. No me importa cuán hermosa seas ni toda la producción que llevás encima, simplemente no estoy interesado, no eres mi tipo. No quiero saber qué tan ligero es tu vestido, no me mueve un pelo esa mirada tan obvia. Es sencillo de entender, yo lo hice muchas veces, nada va a suceder entre vos y yo.
Pero la señorita insiste. ¿No es posible que yo no tenga ganas, que no quiera? A ver, no soy idiota, me doy bien cuenta de lo que está pasando. No me hago el boludo, estoy tratando de ignorarte.
Si te dirigí la palabra en algún momento, simplemente fue porqué soy una persona bien educada, y me considero asimismo un caballero, incluso con una mujer tan bonita y tan molesta como vos (pésima combinación de carácter).
¡Por Dios, algún idiota que me saque de encima a ésta pesada! Ok, aparece el idiota… Si querida, yo también lo hubiera rechazado. Sin embargo… ¡No, hoy no es mi noche! Aparece un galán, vamos, ese es tu tipo bombón… y también lo rechaza!

Creo que si me sigues molestando voy a decirte algo horrible como… déjame pensar… En realidad no se que decirte siquiera. Ok, sos hermosa, ya lo comprobaste, pero no me interesa. Ok, bailás muy bien ¿y qué? ¿Me viste bailar a mi? Lo hago pésimo ¿Pensás entonces que en mi lógica cabe la posibilidad de que tu danza me haga mágicamente cambiar de parecer?
No, de lógica no entendés nada. No me apoyo contra una pared para que me arriconés. No miro la pantalla para que creas que me hago desear. ¡Basta! ¡Dejame en paz! No quiero ser grosero ni parecer un soberbio.
Yo daba por sentado que las chicas bonitas tenían un orgullo tan pelotudo que les impedía hacer estas estupideces. Estaba errado cuando creía que el acoso era algo exclusivo de los hombres. Me cansaste, tomo asiento aquí.
¡No, ésto ya es demasiado! ¿Te sentás al lado mío? ¿Y qué esperás, que te dirija la palabra ahora que terminaste el show? Me parece inconcebible que una chica tan agraciada y en apariencia no carente de cerebro, no se de cuenta que no tengo ganas, que no depende de lo que hagas o lo que dejes de hacer, ni de cómo te vistas, ni a cuantos chicos saludes. De mi no vas a obtener más que la cortesía de no mandarte a la mierda.
Hace calor, me seguís rozando con tus brazos. Que te quede claro: misógino no soy, no odio a las mujeres, me caés mal vos, por más atractiva que seas. Me estás molestando hace casi dos horas, date vuelta, mirá para otro lado, tarados como yo abundan en estos lugares.
Listo me harté, me voy. ¿Que te alcance en un taxi? ¿¡Pero vos estás loca!? ¿No te soporto en un boliche de mil metros cuadrados y vamos a compartir un vehículo?
No, yo soy un idiota, no cabe duda de eso.
Lucas.-