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Un velero al abordaje


La rubia ofreció sus rojos labios entreabiertos. Los acercó con calma hacia los míos y me besó. Hermana de la mujer que me gustaba hasta ayer, complicó su futuro y mi pasado con un simple beso.

Con alarmante facilidad confundo un par de abrazos y de copas con amor.

Lucas.-




Rubia en Chester



Las cosas más estúpidas de un fin de semana


Es casi un refrito. Pero aplica.

Ustedes no creerían la cantidad de estupideces que hago por fin de semana. Por momentos hasta yo me sorprendo. Y eso que la mayor parte del tiempo intento no hacer nada, pero ya ven.

Lo bueno del caso es que poseo un sentido del humor novelesco. Hay veces que me río de sólo imaginar la situación que sucederá previo a que suceda ya sucediendo (teoría del eterno retorno). Un gracioso anticipativo diría yo.

Las cosas más estúpidas de ese fin de semana.

1. Decirle al sereno de la noche “que descanses” cada vez que lo veo. El a esa hora no descansa, casualmente trabaja.

2. Postear “la mejor tarta de atún del mundo la hago yo”[sólo porque estaba muy aburrido y había cocinado algo. Patético. (la tarta tan mal no estaba, U. y M. pueden dar fe)

3. Dejar esa tarta en el horno, “descongelando”. Ok, no existe la siesta de 8 minutos.

4. Haberme comido el chocolate que era para mi sobrina porqué no entendí que mi hermana estaba haciendo un chiste cuando dijo “no, ella no come chocolate” (hubieran visto esa carita, ay mi amor!)

5. Escribir un blog. Por dios ¿¡quién lo lee?!

6. Acostarme super-tarde y con intenciones de levantarme a las 7.00 AM para ir al gimnasio pero luego quedarme hasta tarde escribiendo estupideces, cambiar el despertador doce veces hasta que finalmente tipo 13 abandono la cama cagado de calor. Sucede. (Ahí juntas les tiré cuatro al hilo)

7. Repito eso de escribir en un blog.

8. Ah, esta es buenísima: tocar la guitarra. Lo hago, si. Eso no constituye una estupidez en si mismo. Que yo lo haga y le cante encima… mmm. Me brindo el beneficio de la duda.

9. Volver ebrio a cualquier hora, de cualquier lugar, equivocarme un piso e intentar abrir la puerta con mi llave. Comprobado, de noche todas las puertas se parecen. Perdón vecinos!

10. Quedarme dormido al sol. (Estoy pensando en eso de la guitarra).

Pueden agregar las que deseen (que les sucedan a ustedes, obvio). Buena semana perdedores. Les dejo este video bastante tonto.

Lucas.-




Cortar por lo sano

No piensen que alardeo, son rachas y punto. Algunos amores van y vienen (usualmente son más los que se van), con máximos y mínimos. Se pasa largos períodos sin amor, y después, zaz! todo junto.

Sucedió hace rato. Cuántas eran? No se. Cuatro o seis, depende.

Dos amigas con derecho, dos petit amies. La mitad de ellas sabía como eran las cosas, la otra mitad hacía de cuenta que lo podía ignorar. Las depende no tenían siquiera idea de su condición y francamente no creo que les interesara saberlo.

Basta! No me da el cuore para tanto. Vamos a cortar por lo sano, y San Se Acabó.

Las amigas con derecho me extrañarán, algo. Bueno, una de ellas no, ya tiene otro. Su novio nunca sabrá porque ella estaba triste esa tarde.

Las pequeñas amigas, me romperán el corazón a patadas con una mirada. No soy una piedra, sepánlo. Me duele más a mi que a ustedes.

Es una injusticia, ellas me lloran un par de días, quizás sólo horas, pero yo las lloro toda la vida.

Pasan los días, conocés a otro y ya me olvidás, es así, punto, seamos realistas. Yo vivo conmigo toda la tragedia.

Hombres que aman demasiado. Incomprendidos. Condenados.

Lucas.-


Boe... es lo que hay. Escrito hace tiempo. Nuevamente no tengo idea a donde quiero llegar... Capaz a eso de limpiar el alma, ponele. Para ponernos en tema, Amparanoia & Arianna Puello - Ella baila Bembe. Voy el 24.



1975

Hace cuanto nos vemos, un año, dos? No nos conocemos todavía.

Me ubicás y has estado tratando de llamar mi atención, ponele. Que la semana pasada salieras dando saltitos del restaurante, cual adolescente, no es un dato menor. Que hoy te levantaras a saludar a un conocido, justo delante mío, tampoco. Pero las casualidades abundan.

Había decidido que la próxima vez que te viera, juntaba coraje y te hablaba.

Hoy no tenía ese coraje, sin embargo, así que bajé a almorzar antes de lo acostumbrado, con la intención de no cruzarte, y zaz! Allí estabas otra vez, un poco más temprano, radiante como siempre, frente a mi mesa habitual, acompañada. Noté un anillo en tu mano derecha y me preocupé.

Posiblemente no habría otra buena oportunidad, así que me dije: hoy, ahora. Esperé el momento adecuado, pagué mi cuenta, ambos tomamos un café. Nos fuimos levantando juntos, intuyo sabías que te seguiría.

Saliste primero, una señora entrando al local me demoró. Te seguí 100 metros, apurando el paso, más asustado que listo. Te diste casi vuelta y me viste. Me temblaban las piernas. Disparé:

Yo: - Hola. Te puedo hacer una pregunta?
Ella: - Si. (mientras continúabas caminado)
Yo: - Sos casada?
Ella: - No.
Yo: - Me das tu teléfono?
Ella: - Nooo?! (con una sonrisa y cara de sorpresa)
Yo: - Salís conmigo?
Ella: - No puedo, tengo novio. (con carita de apenada me lo decís?! Me condenaste a seguir intentando... )
Yo: - ah, esa es una buena razón. Son felices?
Ella: - Si. (.. si? y porqué mirabas el piso?! nahhh... )
Yo: - Bueno, no se podrá decir que no lo intenté. Tu nombre no hace falta que te lo pregunte, verdad? Yo soy Lucas.
Ella: - Todo bien. Bueno Lucas, acá me quedo. Un gusto. (El gusto es nuestro!)
Yo: - Igualmente.


Me conformo con no haber dicho ninguna estupidez. Estoy seguro que nos vamos a seguir viendo...


Lucas.-


Nota: Alguien me explica como es posible que tenga mi chance y la aburra con preguntas de si o no?! Digo, podría haber intentado algo para que ella hable, verdad? Me quedo satisfecho con no haberme echado atrás. Hoy voy a soñar con su sonrisa.

Mi amor es tu enfermedad

...todo empezó como un ligero cosquilleo, una mutua llamada. Podríamos decir que quizás ha sido mi culpa por intentar jugar contigo. Todos me habían advertido no hacerlo, pero lo hice... Sonaba tan tentador!

Luego llegó una ligera picazón... sabés a lo que me refiero. No podía dejar de verte, de tocarte, de sentirte. Lo hicimos un par de veces, y estuvo bien. Pero la cosa se ponía sería y yo me hacía el boludo.

Después de un par de días, todo comenzó a oler mal. No tardó tampoco en aparecer la fiebre, intensa, caliente, insoportable. De esa que te deja sin dormir.

Luego llegó el inevitable dolor. Mucho. Y aunque el sufrimiento sea optativo, el dolor no se puede ignorar.

Por mi salud física y mental, le dimos paso a las pragmáticas y necesarias soluciones. Digamos: antibióticos, analgésicos, cremas, gotas. Y cuando nada me calmaba el alma, una grosera inyección de corticoides.

Recién ahora me siento mejor. Tengo que continuar el tratamiento otros siete días (tiempo suficiente para crear otro mundo). Intentaré no volver a tocarte, todo este arsenal de medidas me debería haber ya hecho inmune a tus engaños. Pero no se. Lo que no te mata te hace más fuerte. Volverás con otro nombre y otra cara a enfermarme otra vez, lo se. Hasta que la muerte nos separe.

Lucas.-


Nota: Relato inspirado en mi infección de oído en curso. Cualquier similitud con la realidad es pura coincidencia. Les dejo a Mathieu Chedid & Sean Lennon - L'Eclipse.






Si on s'eclipse ce soir
On le sait tous les deux
On se laissera porter
Comme dans nos rêves
Sur cette melodie
Elle nous suffit ce soir
À se croire immortel
Comme la vie

El árbol caído

Mi alma, al igual que muchas otras según creo, tiene la necesidad espiritual de estar constantemente enamorada. El problema se produce cuando se ignora esta necesidad básica y se la transforma en algo mas elaborado, llevando a cabo el irracional y poco recomendable acto de enamorarse en cuerpo de ese concepto inalcanzable que el alma nos propone.

No quiero decir que es algo malo que uno se enamore, pero lo es si se olvida que solamente se está haciendo mero caso de las trivialidades más elementales del espíritu.

Vale decir: desde que he aprendido que mi alma necesita como el aire la existencia de la musa que la enamore, puedo estar más tranquilo de enamorarme de alguna persona, mujer en general, real y humana, imperfecta y pura.

En mi caso y por elección, hasta tanto la vida vuelva a sorprenderme, he decidido seguir enamorado del árbol caído. Quien es el árbol caído? El árbol caído es esencialmente un "ella”, la que más se ha aproximado, la que más cerca estuvo, simplemente que esa “ella”, como tal, ya no existe. Entendamos que “ella” sigue viva, pero no existe como el concepto del cual yo estoy (o mejor dicho, yo necesito estar) enamorado.

Es increíble el tiempo que se demora en descubrir esta línea elemental del espíritu, aunque a veces se intuye en la primera juventud. Creo que si uno es consciente y dueño de este saber, puede enamorarse y enamorar genuinamente a alguien real, inclusive a esa misma persona otra vez.

Sin más.

Lucas.-










La foto de es mi autoría.. ok, hubiera tenido más onda si el árbol estaba caído... No me jodan, se que suena extremadamente cursi el post completo, pero boe.. es lo que hay. El título lo tomé de una canción de L. A.

Me pregunto...

Sep... confirmado, no tengo ideas. Sin embargo, ayer visitaron la pagina unas 100 personas. Les dejo este relato, uno de mis favoritos... Fue originalmente posteado el 12 de enero. Dejen sus comentarios. Les escribo desde Rosario con 3 horas de sueño...

Sls.





Me pregunto: ¿cuándo será el día en que una chica linda como vos, una diosa de discoteca, entienda que un pibe normal como yo, no está interesado?

No me toques, no me bailes cerca, no tropieces conmigo. No me importa cuán hermosa seas ni toda la producción que llevás encima, simplemente no estoy interesado, no eres mi tipo. No quiero saber qué tan ligero es tu vestido, no me mueve un pelo esa mirada tan obvia. Es sencillo de entender, yo lo hice muchas veces, nada va a suceder entre vos y yo.

Pero la señorita insiste. ¿No es posible que yo no tenga ganas, que no quiera? A ver, no soy idiota, me doy bien cuenta de lo que está pasando. No me hago el boludo, estoy tratando de ignorarte.

Si te dirigí la palabra en algún momento, simplemente fue porqué soy una persona bien educada, y me considero asimismo un caballero, incluso con una mujer tan bonita y tan molesta como vos (pésima combinación de carácter).

¡Por Dios, algún idiota que me saque de encima a ésta pesada! Ok, aparece el idiota… Si querida, yo también lo hubiera rechazado. Sin embargo… ¡No, hoy no es mi noche! Aparece un galán, vamos, ese es tu tipo bombón… y también lo rechaza!


Creo que si me sigues molestando voy a decirte algo horrible como… déjame pensar… En realidad no se que decirte siquiera. Ok, sos hermosa, ya lo comprobaste, pero no me interesa. Ok, bailás muy bien ¿y qué? ¿Me viste bailar a mi? Lo hago pésimo ¿Pensás entonces que en mi lógica cabe la posibilidad de que tu danza me haga mágicamente cambiar de parecer?

No, de lógica no entendés nada. No me apoyo contra una pared para que me arriconés. No miro la pantalla para que creas que me hago desear. ¡Basta! ¡Dejame en paz! No quiero ser grosero ni parecer un soberbio.

Yo daba por sentado que las chicas bonitas tenían un orgullo tan pelotudo que les impedía hacer estas estupideces. Estaba errado cuando creía que el acoso era algo exclusivo de los hombres. Me cansaste, tomo asiento aquí.

¡No, ésto ya es demasiado! ¿Te sentás al lado mío? ¿Y qué esperás, que te dirija la palabra ahora que terminaste el show? Me parece inconcebible que una chica tan agraciada y en apariencia no carente de cerebro, no se de cuenta que no tengo ganas, que no depende de lo que hagas o lo que dejes de hacer, ni de cómo te vistas, ni a cuantos chicos saludes. De mi no vas a obtener más que la cortesía de no mandarte a la mierda.

Hace calor, me seguís rozando con tus brazos. Que te quede claro: misógino no soy, no odio a las mujeres, me caés mal vos, por más atractiva que seas. Me estás molestando hace casi dos horas, date vuelta, mirá para otro lado, tarados como yo abundan en estos lugares.

Listo me harté, me voy. ¿Que te alcance en un taxi? ¿¡Pero vos estás loca!? ¿No te soporto en un boliche de mil metros cuadrados y vamos a compartir un vehículo?

No, yo soy un idiota, no cabe duda de eso.

Lucas.-

Ayer.


Es el amor, tendré que ocultarme o que huir. (J. L. Borges)

Ayer... una intensa lluvia los sorprendió en medio de la ruta, mientras recorrían el camino de regreso de Alemania… se vieron obligados a detenerse. Corrieron bajo esa lluvia a buscar un refugio seguro. Al llegar a la entrada del bar de la estación de servicio, entre gente extraña y lenguas desconocidas... en el medio de la nada y de Suiza (que conceptualmente es la nada)... ahí, ayer... miró fijos esos ojos atenienses... y se preguntó: ¿amo a esta mujer?... Si, la amo... ¿No merece que se lo diga..? Si se lo merece…

Se acercó lentamente a su oído... presagiando el sereno desenlace, lo dudó un segundo, y le soltó el temido y fatal "te amo" (literal y en porteño). Todo estaba hecho. Sabemos que el destino lo ha condenado a partir de ese momento. Se hizo un gigantesco silencio... Sólo se oía la lluvia caer... la gente que gritaba... un coro de ángeles que anunciaba su final y ella que no hablaba...

Unos interminables 5 segundos más tarde le respondió: "S’Agapo"... o algo así... suponemos que es griego. Aún hoy él busca que alguien le traduzca lo que ella ayer le dijo.

Lucas.-



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