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Me gusta hablar bien de mi mismo

Hola,

Estimo que el título del post no debe ser una novedad para nadie, así que procedo con mi relato.

Hace exactamente dos años atrás, me encontraba de visita en la hermosa ciudad de Lima. Una gran amiga de la localidad me había organizado un "chow" acompañado de músico local.

Como me sucede a menudo cuando toco, al terminar, me siento un rock-star. Me lleva un rato bajar de la nube y volver a la tierra. Creo que un aterrizaje es siempre más peligroso que un despegue.

Habíamos terminado de tocar y se estaba armando el post. No recuerdo bien cómo, pero acompañé a una hermosa señorita a comprar cigarrillos a la avenida Miraflores. Ella halagaba mis dotes musicales mientras yo la escuchaba caminar.

Casi de imprevisto, el relato tomó centro en su experiencia, y me dijo que en un momento de la noche, una canción, una mirada, le habían hecho recordar tristemente a su novia, que la había abandonado no hace mucho. Yo, sin pensar en consecuencias ni mediar palabra, obviamente sin pensarlo demasiado, me detuve y la abracé. Apenás la conocía.

Ella no pudo negar la sorpresa, pero tampoco pudo negar el abrazo. Después de unos segundos, continuamos caminando como si nada hubiera sucedido.

El resto de la noche es intrascendente. Volví a mi papel de idiota como de costumbre y arrinconé a una belleza colombiana con promesas de amor eterno.

Unos días más tarde, recibo un mail, una línea, sólo el subject: gracias por tu abrazo.


...


Gracias por tu mail.


Lucas.-


Porqué estás sola? II

Hola,

Ya hemos intentando elucidar esto acá. Volvemos sobre el tema, sin la intención de ayudarte a conseguir un novio, sino para convencer a una de mis lectoras de que ya es hora de acceder a mis insistentes invitaciones.

Personalmente creo que cualquier clasificación es una sinécdoque peligrosa pero asimismo una metonimia en todas sus variedades. Ergo, clasificar a las mujeres es de Loser.

Como tengo que seguir escribiendo, vamos a separar a las mujeres en dos grandes grupos: Las chicas cosmo, y las anti-cosmo.

La definición es burda e imprecisa, pero sirve a los fines de mi discurso.

La chica cosmo, se define por aquella que lee o consume la tocaya revista, o aún peor, la OhLaLá! (posta, ver acá).

La chica anti-cosmo, se define por su repugnancia casi natural a los citados medios. Eso no la exime de consumir moda, actualidad y otras yerbas similares, pero entiende que el contenido de aquellos magazines no está dirigido a ella. Genial.

Ahora bien, si te considerás una chica anti-cosmo, pero estás sola, y llegaste acá buscando una respuesta te digo:

1) No hay nada de malo en estar sola un tiempo. Cortala con la dependencia al bastardo. Los hombres ya tenemos millones de conflictos propios como para que nos cargués con los ajenos.

2) El punto anterior se te hizo costumbre.

3) Cualquier relación que nazca de la polarización citada en los puntos 1 y 2, está condenada al fracaso o al matrimonio. Estar con alguien porque no querés estar sola, es tan patológico como no intentar algo con alguien que te podría interesar, por miedo a perder los derechos adquiridos.

4) Llamame y lo charlamos.

Lucas.-




Picadilly

Tratemos juntos de entender la amistad femenina

Hola,

En coherencia con lo expresado en alguna oportunidad: carente de vocación y profesión, escribo cuando me viene en gana. No crean que me fui, le estoy poniendo energía a otras cuestiones.

Entre ellas, estoy leyendo con augurado fervor "Le deuxième sexe" de Simone de Beauvoir (craqueando una página por día, digamos). Ensayo publicado en 1949, todavía vivo y vigente. Más de setecientas páginas al buen servicio de los pensadores.

Laburemos:

"Para la mayor parte de las chicas mayores, hayan llevado una vida laboriosa o frívola, hayan estado confinadas en el hogar paterno o se hayan evadido parcialmente, la conquista de un marido -o, si no hay más remedio, de un amante serio- se convierte en una empresa cada vez más urgente. Esa preocupación resulta a menudo nefasta para las amistades femeninas. La «amiga del alma» pierde su lugar privilegiado. En sus compañeras, la joven ve más bien rivales que cómplices. He conocido a una, inteligente y dotada, que había optado por considerarse una especie de «princesa lejana», y así se describía en poemas y ensayos literarios; confesaba sinceramente que no conservaba ningún apego a sus camaradas de la infancia: feas y necias, la desagradaban; seductoras, las temía. La espera impaciente del hombre, que implica a menudo maniobras, ardides y humillaciones, obstruye el horizonte de la joven, que se hace egoísta y dura. Y, si el Príncipe Azul tarda en presentarse, nacen el disgusto y la acritud. "

Tomado online de acá.

Primero: Sepan entender que es un simple párrafo sacado de contexto. Sugiero la lectura del libro. Admitamos además, que el mismo ensayo todo se encuentra fuera de su entorno en penuria del backgroung de aquellos formados en el campo psico-sociológico.

Y sin embargo, es de una riqueza insospechada para el lector ignorante o el simple curioso.

Sobre la cita en cuestión, creo que se halla enunciada de una manera tan clara y precisa, que poco se puede agregar. No son pocos los casos de mujeres modernas que tienen mayor facilidad o denostada preferencia por la confraternidad masculina que la de su propio género.

Seguramente habrá voces femeninas disidentes con mi idea, que presentarán cargos contra mi hipótesis o contraejemplos especulativos basados en su bien loable propia experiencia, tomando como base su grupo de amigas.

Pero yo pregunto: ¿cuántas de esas congregaciones mujeriles no son acaso una espontánea reacción gregaria funcional al mismo precepto? Instruidas para agradar, pasivas en la espera de su príncipe, pasan a una supuesta acción en grupo.

Poco me han leído quienes crean que acuso a las mujeres de mancar llano la capacidad de tener verdaderas amigas, error. No podría yo inculpar a un ladrillo aislado del edificio cultural y social que integramos todos, hombres y mujeres por igual.

Lucas.-



Mujer en Londres


Fetiches

fetiche.

(Del fr. fétiche).

1. m. Ídolo u objeto de culto al que se atribuye poderes sobrenaturales, especialmente entre los pueblos primitivos.



Me tiro a la pantalla como quien salta a una pileta en invierno. Arranco pensando que voy a escribir sobre fetiches, como el título denuncia.

Hay una situación y un tipo de mujer que me vuelan la cabeza. Mujer poniendo monedas en un teléfono público es la situación. Y mujer que no necesita agradarle a los hombres es el tipo.

Se comprende que la mujer sea divinizada en una sociedad donde los miembros no sabemos bien que hacer de nuestras vidas. Se comprende asimismo que la mujer busque por todos los medios satisfacer el programa social y agradar a los hombres.

Nada me erotiza más que la libertad de consciencia y el voyeurismo de la cotidianeidad. No creo que tipo y situación estén irrevocablemente conectados, ya que no ha habido todavía caso alguno de coincidencia.

Y encima cada día se encuentran menos teléfonos públicos.

Lucas.-


Millennium Park - Chicago




No me obligues a quererte

Hola,

Estimo que mi arte anterior sólo fue comprendido por unos pocos. Nos pasa a todos. =)

Hace mucho que no hago un descargo de ésta índole. No me gusta abusar del espacio y no me gusta generar polémica, pero es lo que tengo ganas de escribir. Y como ya quedó demostrado, en la involución de mis caprichos, estoy haciendo una regresión a la infancia: veo - quiero.

Así que pienso - escribo.

Hay un tipo de mujer, de perfil psicopático, de neurótica intratable, que me saca, me irrita, me hace explotar las amígdalas, me llena los ojos de bilis, etc, etc. Es aquella que por su forma de ser, por su aspecto, sus tetas o su entrega (acá no me alcanzarían las comillas, y no sean mal pensados!) siente que estás obligado a quererla. Y por quererla me refiero a satisfacer su deseo en todo tiempo, forma y lugar.

Es decir, si ella cree que está cediendo algo, y aclaremos el uso del verbo creer (porque tal vez para uno no tiene importancia eso que ella haga o deje de hacer) uno debe irrevocablemente convertirse en su esclavo. Y guay de que no respetes ese contrato tácito que invisible firmaste con sangre el maldito día que le sonreíste! Sos hombre muerto.

Yo entiendo que en general las relaciones son así, uno cede para obtener algo. Siempre, de alguna u otra manera, estamos negociando. Pero no se puede negociar con el afecto. No me obligues a quererte.

Saludos.

Lucas.-

Góndolas en Venecia

Algo de contexto previo, ver acá y acá.

Ocho brazos

Hola,

Deseo es algo simple. Simple y complejo. A la vez freso y acartonado.

Sin sorpresa nos fuimos arruinando juntos de fiesta en fiesta. Mucho gusto por la música y la bebida.

Sentimos cerca la irremediable tempestad desde que nos asaltó en el bar la segunda ronda de shots de tequila. Vimos piantarse cualquier rastro de sosiego y calma viajando en esa tormenta.

Salimos con destino mejor y la sonrisa de la intuición clavada en la cara. En cámara lenta nos emboscó el humo blanco y el cielo champagne. Fuimos la hoguera que calentó nuestros corazones cuando el derroche de besos y de vergüenzas se apagaba entre nuestros ocho brazos.

Y así nos desintegró la noche.

Lucas.-



Hyde Park - London


Guanunqueando

Hola,

Todavía me gira la cabeza... No se si fue mi experiencia religiosa o la fiesta que vino después.

Ayer debuté musicalmente.

No puedo poner en palabras lo que se siente ahí adelante. Gracias a todos los que vinieron y/o aportaron de alguna manera.

Mientras mi cerebro cierra las primeras sinapsis (del gr. σύναψις, unión, enlace) de la tarde, evoca mi corazón un momento en especial.

La amé mientras regalaba notas con su clarinete. Nos bastó un ensayo para saber que se podía hacer algo bello. Y bello se hizo.

El baile indecente de sus caderas, sus blancos brazos, su pecho hinchado, la melodía de su instrumento. La eterna cadencia de su presta compañía.

Ella fue ayer musa y canción, principio y final. Susurrando armonía a nuestros oídos, llevó paz a nuestros corazones...

...y hoy soy inmensamente feliz por ello.

Lucas.-


Lucas - Como en el living de tu casa.




Hombres histéricos

Hola,

Les juro que me vengo rompiendo el coco desde hace días para escribir algo que no sea una obviedad o repita algo que ya haya dicho.

Aunque me cansa continuar escribiendo sobre mujeres, si es lo que mi público me pide (?), lo seguiré haciendo.

Tomando la inspiración de algún blog, declaro que en algún punto a mi no me sorprende el hecho de que, la gran mayoría de las mujeres no sepa distinguir "entre un hombre histérico (una novedad contemporánea) y uno que sabe muy bien lo que quiere pero simplemente no lo expresa (un viejo conocido)".*

Y digo que no me sorprende porque, amén de la claridad con la que se expresa el dilema (al cual le doy el crédito que se merece), siendo los hombres histéricos una novedad, es de esperar que las mujeres fatiguen en reconocerlos.

En este punto me preguntaba si hay algo que les pueda aportar para identificarlos. Creo que si, pero lo dejo para otro post. Lo primero que debo anticipar es aquello que discutimos la semana pasada: si uno sabe lo que quiere, la mitad del trabajo está hecho. De todas formas voy a inaugurar la categoría para pensarlo.

Hay algo que puedan aportar ustedes? Tiren una línea (de texto).

Lucas.-



* Tomado textual de gaben.wordpress.com.


árbol textura en Bariloche


No sabés lo que querés

Hola,

Prefiero admitirlo ahora: escribo para no perder el elevado nivel de visitas (?).

Considero además que vengo bastante monotemático, pero eso me preocupa menos.

Me dan mucha pena las chicas que no saben lo que quieren. En general me provocan tristeza las personas que carecen de una pasión o una motivación que les mueva el deseo.

Menciono el caso de las chicas que se aburren con el banana que se levantaron en un boliche y quieren un pibe con un poco más de cabeza. Pero sabes que? Ese pibe tiene otras cosas que hacer; capaz hoy te deja por su clase de francés y mañana sale con los amigos a ver teatro. Y si eso te jode, entonces no querés un chico con cabeza.

No se porqué hoy tengo esa sensación.

Lucas.-



Viena, mujer en bicicleta.


Cuatro Minutos

Hola,

Nuevamente me estoy quedando sin ideas. Podría escribir sobre la gripe, podría.

1) Me causa una simpática pena (no encuentro definición mejor) las chicas en pareja que injustificadamente fantasean que con otro podrían estar mejor. Y creo que es un síndrome habitual en estos días.

Claro, como ninguno satisface el combo (ver), se cruzan algún pavo y suponen que con él no tendrían los problemas que las aquejan. En especial si ya conviven, ya que la convivencia desnuda casi todas las falencias. Atención: esto no quiere afirmar ni negar que tu novio no sea un ganzo.

Por las dudas lo aclaro: yo soy un desastre. Cargo con un par de fracasos que lo atestiguan.


2) Otra sensación difícil de definir es la que me producen esas chicas que creen que el hecho de que uno abiertamente les proponga sexo modifica en algo la naturaleza de las cosas.

Sea que se trate de una casual, o una histórica (situaciones donde sucede con mayor frecuencia) se nota en su mirada una sutil alteración cuando sin más el sujeto denuncia sus intenciones de llevarla a la cama.

A mi no me sorprende que algo les genere (y no me refiero a algo bueno). Pero me llena de una extraña e indescriptible melancolía el momento en el cual sus ojos silencian su absoluta falta de comprensión y su rotunda superficialidad.

Además, últimamente lo menciono en el momento más esperado, como siguiendo el compás de una melodía que es toda suya.


3) Acabo de ver cuatro minutos (vier minuten). Ok, la gripe filtró gran parte de la poesía, por decirlo de alguna manera. Pero la ausencia de atención en los detalles corporizó esta idea: no hay más amor, que el amor homosexual.

Seguramente no soy el primero en mencionarlo. Ponele que los griegos y los romanos ya tiraron un par de ideas al respecto. De hecho, me gustaría expresarlo mejor (harto complejo): no hay más amor que el amor asexuado.

Lo leo y no me gusta como se lee. Más aún porque se contradice con el concepto anterior. Entonces mejor lo dejo sin terminar, y lo acoto así: la sexualidad puede resultar perjudicial para el amor.

Tampoco me cierra del todo. Ayuden con comentarios.

Lucas.-


Ella necesita cuatro minutos. Después estará perdida.


El rechazo masculino en el postmodernismo de las relaciones

Francamente no recuerdo si lo ya lo habíamos discutido aquí o no. Tal vez algunos de ustedes no lo sepan, pero mi memoria no es de fiar.

En una conversación con amigos esta semana surgió el siguiente dilema:

Una mujer se irrita más cuando un pibe no le da bola, que en el caso inverso.

Como verán, da para un extenso análisis. Lo postulo así: nosotros estamos acostumbrados al rechazo, e incluso algunos estamos entrenados. El rechazo es parte indisoluble del trabajo de levante, y si bien no niego que puede ser frustrante por momentos, nunca nos desanima a seguir intentando (con ella o con otra).

Sin embargo, sea de forma explicita o no, cuando una chica está interesada en un chico, en general demuestra un nivel ínfimo de tolerancia al rechazo o al desinterés. Simplemente no se banca que el pibe lo diga que no. Ni que hablar si además la señorita en cuestión es obviamente atractiva según los usos y las buenas costumbres.

Es así, y es parte del postmodernismo en las relaciones. Aguardo ansioso vuestras opiniones.

Lucas.-


Anunamanta en Raval 08001


Los lunares de su vestido

Hacía un largo rato que no escuchaba tango en vivo tan bien tocado. Fue ayer en el Sanata bar en Abasto, tocó el Quinteto Viceversa.

He sospechado en más de una oportunidad que las artes conjuran siempre de a varias. Donde hay belleza, en cualquiera de sus formas, las musas se reúnen. Sea tango, ópera, plástica. Sea en un museo o en un bar, las artes nunca son singulares. Son colectivas siempre. Es quizás también por ello que Wilde sentenció que la vida imita al arte.

Hubiera sido lo primero que notaría en ella si no me habría sonreído: la perfecta simetría de los lunares de su vestido. Uno tras otro, ordenados, implicados, deducidos.

Luego fue su espalda, su pelo. Tendría que dibujarlo para poder describirlo, pero como no se dibujar, mejor no lo dibujo. Caía la mitad hacia un costado, la otra mitad hacia el otro. Imperfecto y desordenado, en franco contraste con los lunares de su vestido.

Caminó junto a mí y su perfume sacudió mi copa de vino; los taninos del Cabernet envidiaron su fragancia y la clavaron entre mis cejas.

Creo que hay algo que define a todo arte, y es la imposibilidad de definición.

Lucas.-




Flippaut Festival en Milán


Cuánta gente anda por aquí?

Holas,

Viene muy lento esto del blog, como habrán seguramente notado. Ya no voy a poner excusas, no voy a dar explicaciones. Así es la cosa.

Hay un temita que me gustaría conversar, no recuerdo si lo había mencionado antes, me parece que si.

Según creo, estos post pueden dar alguna idea previa:

Porqué estás sola?

Bebes menores de un año necios.

Pollera y pantalones

La segunda



Es posible que hubiera comentado algo más en La Conjura, pero ahora no me acuerdo.

La cuestión es la siguiente: me produce una sensación ambivalente escuchar a un grupo de chicas decir "no hay hombres" o lo que es peor "los hombres son unos histéricos". Porqué tiene un doble sabor escuchar esto? Primero porque me irrita. Es decir, pibes solos y copados hay miles, no histéricos y con ganas de tener algo.

En segundo lugar, porque cuando una chica dice que los hombres están complicados, tiene sin lugar a dudas razón desde su experiencia. Seguramente se debe haber topado con un par de nabos y habla con fundamentos sólidos. Además, siempre apoyan la tesis con las estadísticas de las amigas.

Sin embargo, me molesta de sobremanera el sólo concepto del hombre-histérico (y que decir del hombre-tonto). El hombre-histérico me parece una aberración en si misma. Estimo que no debe haber siquiera mucho escrito en ese campo de la psicología o ciencia social. A mi entender, sólo las mujeres pueden ser histéricas (y un poco deben serlo) como un mecanismo de protección y de selección del más apto.

Espero que quienes me vengan leyendo entiendan mi punto ya que ni el espacio ni las ganas me permiten explayarme.

Ahora bien, gente tonta hay, hubo y habrá siempre; hombres y mujeres con neurosis paralizantes también.


Entonces, lo que más me molesta del "ya no hay hombres" es la misma esencia del "las mujeres están todas locas": la responsabilidad de cada uno para consigo mismo y para con los demás.

Repito aquello dicho muchas veces: uno no se puede hacer cargo de los problemas del otro, y no debe. Sin embargo hay algo que podemos hacer nosotros con nosotros. "Si quieres obtener resultados diferentes no continúes haciendo lo mismo" (A. Einstein).


Lucas.-




Las Cariátides - Acrópolis.


¿Y vos sabés lo que es un recuerdo?

Hace un mes mi sobrina cumplió 4 años. Parece ayer que venía al mundo (porque al mundo se llega, obvio).

Jamás olvidaré el preciso momento cuando supe que ella iba a nacer: caminaba un miércoles tipo 10 de la noche por Av. Cabildo a la salida de mi clase de italiano, era invierno. Llamé a mi hermana con mi primer celular, un StarTac analógico negro, y entre el ruido de los colectivos me dijo: vas a ser tío.

¡Ahora tiene 4 años y en marzo comienza el jardín de infantes!

Hay quienes sostienen que los primeros recuerdos que atesoramos o que no somos capaces de olvidar, provienen de esa etapa de la vida. Obviamente existe un campo fecundo para el análisis de las fases previas y muchas teorías al respecto, pero no vamos a hablar de eso.

En mi caso personal debo admitir que es poco y nada lo que soy capaz de evocar previo a mis 4 años. Lo cual me resulta paradójico, ya que mi memoria es puro capricho y hasta los 3 años era un caprichoso.

En esos cuatro años pasaron un montón de cosas, de las cuales ya no me acuerdo o no me quiero acordar. Sin embargo puedo verme claro todavía vestido con ese delantal azul y rojo, yendo al colegio. Mis primeros recuerdos son de mis 4 años.

Haciendo caso omiso de los estudiosos del funcionamiento del cerebro, hordas de psicólogos y neurocientíficos, yo creo que lo que vale es la experiencia individual con el pasado y el método para invocarlo. Sea con dolor o con placer, con nostalgia o con una sencilla alegría. Sea con pasmosa indiferencia o con elocuente desasosiego.

En esto divagaba mientras jugaba con la niña este domingo, cuando se me ocurre cuestionarla al respecto, explicándole con detalle mi razonamiento aplicado a su persona. Lo que haya vivido hasta el día de hoy, seguramente lo olvide (o lo bloqueé) y lo que suceda a partir de ahora constituirán sus primeros recuerdos.

Entonces le pregunto:

- ¿Sabés Chiara lo que es un recuerdo?

- Si tío, me contesta, una pulserita. (!)


Me queda tanto por aprender.

Lucas.-




Barrio de Chacarita, década del 50.


Justifica-te

Me molestan la polémica y la contradicción. Pero parece que no voy a poder escapar de una sin incurrir en la otra. Siendo la polémica el menor de los males, declaro:

Justificate?

Detesto a la gente (especialmente si se trata de mujeres) que justifican su total falta de cordura y adaptabilidad en un pedorro "soy diferente".

Todos somos diferentes, ya lo hemos discutido >>. Entonces eso no justifica que vos no me caigas bien (suponiendo que podemos medir esa variable en función de lo bien que me caigas). La frase que usualmente abre las puertas del infierno intenta venderse así: "soy, rara, diferente... querible u odiable, pero siempre en los extremos...".

A ver. Puedo tolerar que Madonna lo diga, ya que es entendible que un artista, quien crea una obra de arte rica y controversial, genere amores y odios por igual.

Lo tuyo es otra cosa. Lo tuyo es no saber convivir y pretender que sea siempre el otro quien se adapte a vos.

No digo que uno tenga que andar por la vida tratando de caerle bien a todo el mundo, no. Eso es tan enfermo como lo tuyo (y me lo reservo para otro post). Pero un mínimo de esfuerzo por darle al otro herramientas para entenderte lo tenés que hacer, si.

Es una posición muy cómoda y francamente muy derrotista pretender que sea el resto quien te tome o te deje. Yo te dejo.

He dicho.

Lucas.-

Angelito en San Pedro - Vaticano


Que me perdonen las feas

Si llegaste hasta acá por el título, es posible que al leer te sientas defraudado /barra/ a.

Más probablemente /barra/ a, ya que nadie critica más a las mujeres que las mujeres mismas. Digo que te vas a sentir defraudada entonces (asumiendo ahora que sos lectora) porque este título también lo robé. Es el nombre de un blog, o algo así, promocionado por uno de los diarios mas graZas de Argentina.

Lo bueno del caso es que siempre me tiran ideas nuevas. A ver... Qué mierda nos tienen que perdonar las feas?! eh?!

Quién es fea? Yo soy fea? Vos sos fea? (ah, si, me cago en el género). La belleza es, parafraseando a un andaluz, un barril de cerveza que mata de sed, un espía enemigo, un contigo al revés. La belleza que, ilusionada crees que te salva, también te condena.

Seguro me preguntás ahora, me disparás con enojo y desconcierto alguna estupidez del tipo "ah, pero a qué belleza te referís?" o peor aún... "según ciertos parámetros estéticos". Sabés que? Lo digo calmado: si para vos existe una belleza que sea puramente estética, yo creo que no entendés lo que es la belleza.

No hablo ya de un esencial invisible a los ojos, no. Hablo de una belleza subjetiva; relativa y proporcional a los sentidos que la aprecian.

Me van a negar que acaso no hay belleza en un beso, por ejemplo? Y que me importa a mi si ese beso me lo da una - así llamada - fea? Acaso importa que Afrodita (Αφροδίτη της Μήλου) no tenga brazos?

No es acaso la escultura más bella, más hermosa?



Lucas.-


Lo bueno de escribir esto, es que son pocas las modelos que leen. No vaya a ser que se ofendan y ya no me inviten a salir =).

Hasta que la plata nos separe

Hola,

Lo se, el título no tiene nada que ver, pero fue lo más inteligente que se me ocurrió. No, no voy a hablar de matrimonios que se separan por dinero, ni de la nueva telenovela de los creadores de Betty, la fea.

Hoy vamos a escribir sobre citas, mi hobby favorito. Atención, uno puede tener una cita con su pareja de un par de meses o de años. Digamos que hacemos un promedio: estás saliendo con alguien durante un par de semanas y te gusta ir a cenar o a tomar algo.

El caso es, a la hora de pagar, y no me digan que no, siempre se produce un incómodo momento.

Desde mi condición de pibe, me gusta invitar a una chica cada tanto, pero siendo que vivimos en una sociedad que tiende justamente a lo igualitario, he aprendido a bancarme y a disfrutar también el ser invitado.

Verán, las mujeres que me gustan a mi deben ser independientes, orgullosas de su condición de mujer post-moderna, con ganas de armar un plan ellas y pagarlo. Lo suficientemente seguras de si mismas como para aceptar que alguna vez sea yo el que las invite.

En lo personal, creo se pueden clasificar las mujeres en cuatro casos a partir de lo expuesto:

La sos-macho-pagá-guacho. Me produce un enorme disgusto para conmigo mismo salir con una de estás chicas y no darme cuenta de ello hasta el momento de pedir la cuenta. El problema no reside en el dinero, el cual francamente por ahora no me preocupa, el problema es la actitud. Sobre todo si encima se cree una chica cosmo, o venera sex & city. Estas me parecen las peores. Cada vez que asoma la cuenta, simplemente se hacen (?) las idiotas. Claro, son muy independientes, modernas, con los mismos derechos, pero quieren un hombre proveedor como su abuelito. Deberían evolucionar de adentro para afuera y no al revés chicas.

Seguidamente, la no-quiero-que-me-invites-curtite. Esas salen siempre con una calculadora en el bolsillo, cada uno paga exactamente su mitad. Ok, no me parece tan mal, es tolerable salir un par de veces, pero más de dos aburre. De todas formas, habiendo vivido en Alemania, digo que es algo con lo que se puede lidiar.

Luego tenemos la ok-esta-vez-vos-la-próxima-yo. Este es mi tipo de mujer. Sobre todo si la idea cierra bien. Digo: hay plan, no espera que sea siempre el muchacho el que provea, propone, y también escucha ideas. Nos piden a nosotros que seamos magos y adivinemos todo el tiempo que mierda les pasa, me parece que es lo mínimo que se puede pedir...

Ah, y nos queda el cuarto caso, la yo-soy-Bonnie-vos-sos-Clyde-y-nos-vamos-sin-pagar. Son las más divertidas, pero con esas no salgo más, traen muchos problemas.

Lucas.-

La foto es de Roma, Campo di fiori...


Porqué estás sola?

Hola,

Aceptemos de entrada, lo ambicioso que resulta el título. Es evidente que no podría responderles esto a todas mis lectoras, siendo tantas y tan variadas las razones por las cuales no están con alguien.

Primero habría que definir a que llamamos "estar sola". En todo caso, digamos que es una especie de subconjunto del "ser sola". Yo creo en última instancia que todos somos solos, pero dejo esa argumentación para otro momento. Entonces, tomando el primer párrafo: estar sola = no estar en pareja.

Veamos, vas a un bar, ves dos grupos de chicos:

Grupo A: Charlan tranquilos pero te vieron entrar, regresaron a su charla y se ríen entre ellos.

Grupo B: Posición sólida junto a la barra, posando, permanecen callados mientras marcan el lugar.

Sabías que naturalmente, sin importar las diferencias físicas que existan entre los dos grupos, te van a resultar más atractivos los miembros del grupo B? Es fija. Esos chicos provocan deseo y trabajan en pos del levante.

Mientras que los chicos del grupo A son aquellos que las chicas como vos (que están solas), definen como "nabos" (lo veo todo el tiempo).

Que es lo que te llama la atención? Simple, en apariencia, los chicos del grupo A no están interesados, no te van a hacer sentir una diosa, ni te van a dorar la píldora. En el mejor de los casos te pueden ayudar a saber quien sos (mientras ellos intentan saber quienes son).

En cambio, los chicos del grupo B resultan estar ahí, atentos a cada uno de tus movimientos, simulando no estar interesados, pero prestos al ataque, listos a mentirte. Además saben de antemano y por experiencia, que la mayoría de ustedes compra barato esas mentiras.

Querés un consejo? No me lo pidás a mi, yo consejos no doy.

Sls.

Lucas.-

Es una especie de viernes/lunes. Amadou & Mariam - Senegal Fast Food. Lo vi por ahí y me dieron ganas de ponerlo.

El estigma de Jack

Hola a todos,

Lo había prometido. Aunque Carolina me ignore deliberadamente (?), podemos tomar prestadas algunas de sus ideas y discutirlas. Días atrás publicó "El estigma de Kate" (link abajo), donde con su conocida habilidad prosaica presenta una interesante teoría. Sugiero leer el todo post. Pero a fin de darle contexto a mis palabras, sólo citaré este parrafo:

"Al mismo tiempo, la serie Lost también proponía otros dos estereotipos de galán. Jack (un médico impecable de pelo corto, nariz respingada y nobles principios que se dedica a salvar, ético y devoto, a la gente de una isla) y Sawyer (un estafador buscavidas, desprolijo y egoísta capaz de robar, matar y traicionar con tal de salvarse él mismo) funcionaban, de nuevo, como los dos polos opuestos del género masculino.

[...]

La teoría se hizo, entonces, evidente e irreductible: están las mujeres que aman a Sawyer y están las que aman a Jack. Y eso es todo, lo demás son tonterías." 1

Dicho esto, llevemos la discusión un paso adelante (o al costado, según como se mire) y estudiemos el estigma de Jack.

No es mi intención agregar obviedades fácilmente deducibles del post original: el prototipo de Jack son los buenos maridos, los tipos correctos y aburridos. Son el paradigma de una seguridad afectiva franca, racional y clásica.

No castiguen a Jack pensando que va por la vida sin sentir, sin dejarse mojar. Ellos tienen una idea del mundo que normalmente los trasciende, que es previa y en muchos casos estúpidamente primitiva. Sin embargo, esto no les impide vivir muchas emociones como si fueran propias.

Usualmente los Jacks ven al antagónico Sawyer como un maverick zonzo e molesto (maverick = inconformista - disidente. Me gusta más el término inglés). Sólo algunos Jacks respetarían a un adversario de tal calaña (seguramente cuando se ven en aprietos, caso Federer / Nadal, citando una vez más a Carolina).

Un Jack se enamora pocas veces, en algunos casos graves, nunca. O caen presas del desmedido apego a un ideal, como el matrimonio o la familia. Ahí reside, a mi entender, su más profunda debilidad en el plano emocional: son aquellos capaces de amar más a una institución que a una persona.

En mi opinión, cualquier hombre intrínsecamente sano (noten por favor cursiva en palabra sano) debería componer su ánimo con un poco de cada estereotipo. Ser un Jack todo el tiempo es nefasto, ser un Sawyer es aburrido por repetición.

Otro día seguimos divagando. Comenten a voluntad.

Lucas.-


1.- Citado textual del Blog de Carolina Arguirre. Acá el post Original. Después de la cena de ayer, me quedé con ganas de fado. Así que tenemos a: Mariza - Meu Fado Meu.

Vivo sola

Hola,

Damos por inaugurada una nueva sección en mi blog. Ya que sin quererlo esto se ha convertido en un foro de mujeres jóvenes y hermosas (?), vamos a aprovechar el caudal comentador con dos fines: ayudar a esas desdichadas chicas y darle una manito a los hombres que como yo cada día entendemos menos a nuestras mujeres.

Bueno, dicho esto, sacamos el primer temita.

En pos de la igualdad de derechos y virtudes, y por estiramiento del tiempo de barrileteo, hoy en día son muchas las mujeres que eligen irse a vivir solas. Me parece perfecto, de más esta decirlo, que las chicas hagan este uso de su independencia. Apoyo la moción.

Ahora bien, decime, cuando pensaste en irte a vivir solita, mi amor, no te diste cuenta de que, ibas a estar sola, precisamente?

Entonces, que hacen estas genias emocionales? Se traen al chongo a vivir!

Lo contrario es mucho más común, por eso no vende tanto. Es decir, pibe que se va a vivir solo y la novia se le instala de a poco.

Comenten a rabiar.

Lucas.-


Camille - Home Is Where It Hurts.


My home has no door
My home has no roof
My home has no windows
It ain't water proof
My home has no handles
My home has no keys
If you're here to rob me
There's nothing to steal
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